Cada disco se revisa antes de despacharlo. Aun así, si algo llega con problema, lo resolvemos.
El estado de cada copia se anota en su ficha. Un disco usado no es un disco nuevo: las marcas propias del formato no son motivo de devolución cuando ya estaban descritas.
Antes de la llegada del producto, una preventa pagada puede anularse con reintegro. Una vez despachada, aplica la política general de cambios.